Cultivar tulipanes en casa

Tener tulipanes en casa es muy sencillo. Son unas flores realmente bonitas y te alegran la primavera siempre que aparecen.

Están llenos de colores y sinceramente, merece la pena tener un par de macetas de tulipanes, si no disponéis de jardín.

Aquí os dejo unos pasos sencillos para saber cómo cultivar tulipanes.Fotos de tulipanes en Holanda

Recordad que podéis poner varios tipos de tulipanes en una misma maceta y quedarán genial.

  1. En una maceta, coloca tres bulbos con la punta mirando hacia arriba, que estén separados entre sí, puedes ponerlo entre 5-25cm, depende de la especie.
  2. La profundidad de la plantación del bulbo es importante. Hay que dejar que la punta esté al aire.
  3. Si pones abono orgánico las plantas te lo agradecerán.
  4. Una vez plantados los bulbos en la maceta, regar.
  5. Se plantan en otoño y florecen en primavera

 

Cuidados: hay que tener especial atención a las necesidad de agua de los tulipanes. En verano y en lugares de temperaturas intensas, como Andalucía, el riego ha de ser constante.

Y ya está. ¡Así de fácil! Mirar fotos de tulipanes es muy bonito, pero tenerlos en tu jardín es mucho mejor.

Los tontos del tulipán

En el año 1623 un inversor llegó a pagar por un bulbo de tulipán 1.000 florines neerlandeses, cuando el salario medio de la época apenas era de 150. Los Países Bajos vivieron un periodo de euforia especulativa con un curioso protagonista: los tulipanes, unas flores que se convirtieron en objeto de ostentación y símbolo de riqueza. Un periodista escocés llamado Charles Mackay escribió en el año 1841 un libro contando lo que muchos consideran el primer fenómeno especulativo de masas del que se tiene noticia y lo tituló Memorias de extraordinarias ilusiones y de la locura de las multitudes. En él acreditó la existencia del primer mercado de futuros de la economía globalizada, el de la fiebre por los tulipanes: los inversores, debido al alza de sus precios, compraron grandes cantidades de bulbos aún no recolectados, en un fenómeno que se denominó el negocio del aire.

Sigue leyendo Los tontos del tulipán