El mariposario

Entró en un mariposario. Hacía un calor abrumador, sofocante, irritante para ella. Multitud de plantas exóticas la envolvían. De vez en cuando, se acercaba alguna mariposa por su zona. Podía verlas. Llevaba varias horas sola, sin hablar con ningún compañero de clase. Por desgracia, no había llevado su reproductor de música al viaje. Veía las mariposas revolotear de un lado a otro. Tenían unos colores vivos, intensos, atrayentes.  Un par, blancas, se acercaron juntas pasando cerca de su pelo. Se asustó un poco, luego se giró y las observó irse. Al girarse vio a algunos de sus compañeros reírse. Pensó que se reían de ella. Marchó corriendo de ese sitio. ¿De qué se reían? Nunca nadie lo supo.

Dio otra vuelta por aquel mariposario, aunque ya no había nada que ver. Su mente estaba estancada en su propio malestar. Ese malestar acechador que aparecía en cada viaje. No sabía el porqué de esa realidad, pero conocía de su existencia. Muchas ocasiones tuvo para vivir el malestar propio de las excursiones escolares. Tan solitarias eran esas horas… Al salir del mariposario se dirigió a la fuente de agua. Le encantaba la construcción de esa fuente. Al subir la palanca que accionaba el mecanismo, una gran cantidad de agua brotaba para que se pudiera beber. Canalizada, marchaba por un circuito que estaba envuelto por naturaleza, llegando hasta un laberinto hecho por setos. Ahí, el agua desaparecía por los subterráneos.

Dos horas habían pasado desde que ella estaba por esa zona: la fuente, el laberinto y el mariposario. Perdida, no sabía dónde había que ir. No tenía ningún grupo de amigos y no sabía que ese parque de la ciencia tenía dos pisos repletos de cosas que investigar. Ella se pasó allí esas dos horas mirando el agua, mirando cómo se iban sus deseos y sueños con esa agua que después de un breve viaje desaparecía sin más.

Continue reading El mariposario

Nada nuevo, todo bueno.

Al ser verano, las entradas al blog no han sido muy recurrentes. Era de preveer, uno descansa hasta de lo que le gusta.

Como en breves comenzaré de nuevo el curso, estrenando, espero, turno de mañana, volveré a este mundillo internauta de educación y cosas varias. Muchos sabréis que se andan haciendo recortes en educación y que no se trata de “2 horas”, sino de miles de trabajadores que despachan sin ton ni son.

Lejos de eso, mi verano fue muy bien. Leí mucho más de lo que creí que iba a leer, me fui de vacaciones a Londres y a Isla Cristina, fui a un festival de música indie y comencé mil y una aventuras. Todo fue muy bien, no obstante, tengo apetencia de estudio y de superación.

Una semana y comienzo el curso. ¡Veremos cómo se desarrollan los acontecimientos!

No olvidéis que educar es invertir en capital humano.

Acercamiento Superficial

Hace ya un pequeño tiempo que gesté este blog, con pensamientos educativos y pedagógicos. Hace un tiempo que lo gesté, pero no tenía la motivación necesaria para hacerlo crecer, tener vida y solvencia. Ahora, sin duda es el momento.
¿Quién soy yo? Un eslabón más dentro de la tercera revolución educativa o eso quiero ser. Después de tanto tiempo me he dado cuenta de que la desmotivación tenida a lo largo de mi vida con referencia a las instituciones educativas eran el pilar fundamental. ¿Por qué? Por ser la única razón que me mueve a actuar, deseo cambiarlo.
La educación vivida, la educación malvivida.
¿No es el momento perfecto para señalizar de forma crítica lo que existe a nuestro alrededor?
Bienvenidos a “Prevenir no es reprimir“.
Aprendamos todos juntos.