La mediación y el papel del profesor

 Buscando algunas cosas entre mis papeles del año pasado, encontré un pequeño texto que escribí sobre la mediación a raíz de un trabajo que tuve que hacer. Aquí os lo dejo escrito, por si os interesa. Además, os dejo un ejemplo también de una mediación para aclarar este tema, tan importante en cualquier sector que trabaje con personas.
 
La mediación es un recurso que puede utilizarse para la resolución de conflictos interpersonales o para la prevención de problemas dentro de una institución escolar. El mediador suele ser un tercero cuando se tiene que hacer una intervención y debe seguir una estrategia, previamente estructurada, que oriente a los afectados hasta la solución del conflicto.
 
Suelen utlizarse una guía de preguntas que guíe a los afectados de forma natural, normalmente en espiral, hasta el núcleo del problema. Estas mediaciones se utilizan como herramientas aplicadas con el objetivo de favorecer el aprendizaje activo, donde el afectado aparte de recibir información, la descubre y la investiga.
 
Hay dos tipos de mediaciones dentro de los procesos interpersonales. Los que se basan en la resolución de problemas y los que se basan en ofrecer guías de apoyo para los contextos educativos. Centrémonos en el segundo.
 
Un profe-detective
Imaginémonos a una señora mayor de unos sesenta y siete años que, voluntariamente, ha decidido tomar clases de informática. Obviamente el comienzo de la enseñanza será puramente instructiva. Sólo será posible realizar un aprendizaje significativo cuando haya adquirido ciertas destrezas en el uso del ordenador. El tutor de dicha mujer puede preguntarle cuando realice el ejercicio específico cosas como:
 
«¿Cuáles han sido los pasos seguidos para realizar el ejercicio?»
«¿En qué otro tipo de ejercicios que hemos practicado tienes que hacer algo similar?»
 
Preguntar sirve para afianzar el conocimiento y favorecer el uso de habilidades de forma autónoma.
 
Otro ejemplo, usando el mismo contexto, sería guiar al educando para que se pare a analizar qué otras alternativas existen para realizar un ejercicio y cuáles son las más beneficiosas. Nunca debemos enseñar algo que sólo tenga una dirección. El conocimiento se adquiere por muchas vías.
 
Cada persona es un individuo subjetivo que necesita de un proceso concreto y específico para salir del conflicto en el que se pueda encontrar. Luego, es fundamental conocer y saber estas estrategias de cara a circunstancias que requieran la gestión de normas, las habilidades sociales, la resolución de conflictos, el fomento de la responsabilidad, etc. Básicamente se trata de educar de forma reflexiva con el uso de preguntas.
 

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La contradicción en la educación

Recientemente me ha ocurrido un hecho que debía escribir para poder realizar una reflexión correcta de la situación. Como sabéis, mirando la columna de la derecha, soy estudiante de pedagogía y los estudiantes tienen profesores; unos increíbles, otros no tan buenos.
Pedagogía contradictoriaLos estudiantes tienen profesores que predican una ideología, una forma de pensar y actuar, una forma de ver el mundo. En pedagogía además, se predica una metodología: inclusividad, individualidad en el proceso de enseñanza aprendizaje, libertad y muchas otras palabras bonitas. Algunos de estos profesores se llenan la boca de dichas palabras que realmente suenan bien.  Nuestra labor, nos comentan, es concienciar al mundo educativo de estas medidas que harán indudablemente avanzar y “construir” personas críticas.  El problema reside en aquellos profesores que predican como si de una religión se tratase este tipo de ideas, positivas sin duda, pero no las practican. No las practican en absoluto con su alumnado.
Aquí entro yo y mi frustración. La contradicción se encuentra en la propia aula del educador – también podríamos llamarlo formador o mejor no llamarlo nada –. ¿Acaso no desmotiva que ocurra esto? Ciertamente me cabrean este tipo de situaciones, estas actitudes. Persona que defiende con capa y espada la inclusividad y mantiene de forma oscura o quizás no tan explícita para el público el hecho de querer ser únicamente elogiada con comentarios superficiales. Dejando a un lado lo antes ya descrito: la individualidad del alumnado a la hora de afrontar una asignatura, la obligación del docente en la labor de motivar al alumno, la neutralidad en su comportamiento respecto a la clase, etc. decir tengo que la contradicción que he encontrado en el aula me ha despertado de mi perspectiva idílica del docente respecto al discente.
Muchas palabras que al final evocan en nada. Y sí, supongo que es mi deber seguir esforzándome por encontrar una estabilidad entre lo ideal y lo real. Sea la carrera que sea, siempre me doy un buen golpe contra el muro.